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Una mejor formación y un impulso al turismo, claves para la mejora del empleo en comercio y hostelería en Ezkerraldea

La Feria de Empleo Prestik Ezkerraldea 2016 reunió a expertos de estos sectores para analizar las claves de la ocupación laboral y el emprendimiento ante el cambio de ciclo.

Los sectores del comercio y el turismo en la Margen Izquierda y la Zona Minera ofrecen claras oportunidades de empleo y emprendimiento. Sin embargo, necesitan de una transformación poderosa en la formación, en el impulso institucional o en la búsqueda de sinergias entre estos sectores -y también con Bilbao y el resto de Bizkaia-, para poder sacar partido a las oportunidades que llegan con la transformación del territorio, con el cambio de ciclo que se está viviendo. Estas son las principales conclusiones obtenidas de la mesa de reflexión que reunió el 21 de octubre, en el marco de la pasada edición de Prestik, a distintos agentes del comercio, el turismo y la hostelería en la zona, ante un público formado por estudiantes, emprendedores y representantes de estos sectores y de instituciones.

Durante semanas, 17 expertos procedentes de centros comerciales, asociaciones de comerciantes, instituciones, establecimientos hoteleros, museos o la Universidad han reflexionado sobre el futuro del empleo en sus ámbitos en la comarca que atendía la feria Prestik. Después de analizar a fondo el estado de la cuestión, se llegó a la conclusión de que es necesaria una transformación a mejor en la formación, la inserción laboral, la comunicación y difusión de los atractivos turísticos y la colaboración público-privada. Asimismo, se trabajó en superar los roces entre el comercio local y los grandes centros, como Ballonti o Max Center, en aspectos como los horarios comerciales.

En cuanto a la formación, quedó claro que hay que superar la enseñanza tradicional, basada en la impartición de teoría. El empleo en estos sectores ha estado tradicionalmente poco profesionalizado y hasta minusvalorado. “Hay que potenciar la formación dual (teórico-práctica) y multidisciplinar en las distintas facetas de la gestión”, apuntan los expertos en sus conclusiones, ya que con esa formación más dinámica, los jóvenes verán “el empleo y/o el emprendizaje en el sector como una oportunidad laboral interesante y a la formación especializada como el camino para lograrlo”. Y, sobre todo la formación multidisciplinar y continuada, porque “hay muchas nuevas ideas comerciales por descubrir y muchas ideas comerciales tradicionales por reformular”. Si los tiempos cambian en todos los ámbitos, también en los sectores del comercio y el turismo.

En este sentido, en la mesa redonda, se destacó el potencial que presenta, por ejemplo, el turismo experiencial en una comarca como la minera, de profunda tradición en la explotación del hierro y con un paisaje muy marcado por su pasado. O en Ezkerraldea, durante décadas referente de la industria siderúrgica. Tal y como quedó claro en la presentación de las conclusiones, las propuestas en estos ámbitos, el minero y el fabril, pueden impulsarse desde la coordinación para crear el “producto turístico de la Margen Izquierda y Zona Minera” enfatizando la proximidad al centro de Bilbao y con visión de Comarca. La propuesta con atractivo turístico conjunto supone trabajar los recursos bajo el concepto “Gran Bilbao”. Pero antes de poner en marcha este plan, el desarrollo de este “turismo experiencial” se tendrá que iniciar con la promoción y el testeo entre los residentes de la zona y entorno adyacente, se apuntó en las conclusiones de esta mesa de reflexión.

Asimismo, y en paralelo, “hay que fomentar los modelos de negocio complementarios al turismo (comercio-hostelería)". Se habló de establecimientos mixtos, que ya vienen funcionando con buenos resultados, en los que se apuesta por la interacción de un comercio de calidad (que no tiene por qué ser siempre gastronómico) y la posibilidad de degustación en el mismo, o de acceso a una cafetería o una zona de ocio.

En cuanto a la colaboración institucional, se puso negro sobre blanco la necesidad de “favorecer y facilitar los trámites administrativos para acercar los negocios a los puntos y eventos de interés turístico”. Y se habló de que los planes de apoyo institucional “han de tener visión de largo plazo y apoyar tanto la implantación como la tutela de los proyectos viviendo su evolución”, siempre, desde la colaboración público-privada.

Por supuesto, se abordó el espinoso asunto de los horarios comerciales, enfatizando que “las tensiones en los planteamientos sobre este asunto son revisables”. La tradicional dicotomía pequeño-gran comerciante y centro urbano-periferia se está difuminando y se tienen que explorar las posibles sinergias o vías de colaboración entre entornos y formatos. Todo cambio de ciclo exige adaptación a tendencias, pero quedo claro que “la tracción ha de venir desde el impulso turístico para que compense la apertura en festivos”. Las “fechas señaladas” como de apertura especial quedarían condicionadas por las oportunidades de negocio de cada subsector, se apuntó en conclusión.